Asuntos de Dinero | Page 2 | Mastering Alchemy

Asuntos de Dinero Probablemente has escuchado ésto anteriormente: “Tu relación con el dinero es una directa representación de tu relación con tu poder personal.” “Tu relación con el dinero también refleja tu habilidad de recibir y tu habilidad de honrar realmente a tu Yo más profundo.” “La cantidad de dinero que tienes no es tan importante como la manera en que te relacionas con lo que tienes.” Blah, blah, blah.” Has escuchado todo acerca del dinero y la Ley de Atracción ad-infinitum y sabes que todo ésto es verdadero, así que porque estás aún en la misma situación de no tener dinero como antes?
 
La respuesta es diferente para cada persona. La respuesta se encuentra en las viejas programaciones de tu sistema de creencias. Empecemos simplemente por desenredar un posible patrón.
 
Maggie tenia deudas, tenía una casa en desorden y continuamente se resistía a pagar sus recibos – tanto que escuchaba los webinars gratis de Mastering Alchemy a través de servicio de teléfono de pago porque su línea se encontraba desconectada. Aunque sus finanzas eran el asunto más urgente que resolver, primero empezamos a trabajar en otros aspectos de su vida – en áreas que estuvieran menos recargadas y que tuvieran menos tiempo como sus creencias limitantes acerca del dinero.
 
En primer lugar, se nos ocurrió un sistema para pagar los recibos; de hecho era un sistema para saber que hacer con el correo, que incluía sus recibos. Cuando Maggie recogía su correo de su caja (que era menos que una vez por semana), ella los dejaba en el carro olvidados por días, ó los arrojaba en un montón en el mostrador de la cocina que ya estaba lleno. Suscripciones sin leer, postales, catálogos de ofertas, cartas, y recibos que habían permanecido por dos ó tres semanas sin abrir. Ella admitió su resistencia, agobio y un creciente temor de abrir su correo y enfrentar sus problemas financieros.
 
A medida que poco a poco, creaba suavemente el orden y la estructura en una rutina diaria para dar prioridad a su correo y a su tiempo, Maggie empezó a quererse más así misma. Ella comenzó a sentirse como si estuviera en control de su vida. Cuando comenzó a apreciarse a sí misma, empezó también a respetar más sus necesidades. Una vez que ella dejó de resistirse al dinero y a los recibos empezó a apreciarlos como un flujo que se simplemente se mueve dentro y fuera durante su días, más y más vinieron a ella. Adicionalmente prosperidad fluyó hacia ella porque ahora había espacio para fluir. Si el lago está lleno de arena, el arroyo fluirá con dificultad y en su lugar habrá un pantano de lodo.

Herramientas de Auto Entrenamiento para Jugar

  1. Date cuenta de tus pensamientos y palabras relacionadas con el dinero. No los abrumes y observa si juzgas tus pensamientos.
  2. Comienza por sustituir la palabra dinero por poder (como en un estado de poder personal armonioso). Tal vez comenzarás a notar tus creencias fundamentales acerca de quién realmente eres.
  3. Observa cómo tratas el dinero ( poder personal ) cuando lo tienes. ¿ Lo colocas en tu bolso deshilachado y roto ? ¿Lo cuentas continuamente, deseando que hubiera más ? ¿Lo escondes o lo alejas para uso posterior?
  4. Fíjate en las personas con las que has elegido rodearte. Demuestran a sí mismos abundancia? ¿Pueden tener cosas buenas? ( No es necesario tener realmente un ingreso alto con el fin de irradiar riqueza. )
  5. Edúcate a ti mismo sobre el mantenimiento y conservación del dinero. Por ejemplo, ¿tienes una cuenta de ahorros activa y creciente, y además una cuenta de cheques? ¿En dónde buscas asesoramiento financiero? ¿Quiénes son tus asesores cuando se trata de dinero? ¿Son prósperos o son amigos que también están luchando?
  6. Mira a los que irradian prosperidad. ¿Con que palabras vibran? Certeza, Gracia, Elegancia, Sofisticación, Amabilidad, Disponibilidad? Practica usar éstas palabras durante el transcurso de tu día y observa cómo se sienten éstas palabras en comparación a las que utilizabas anteriormente (Preocupación, Falta, Esconder, Descuido, Desorganizado).

Por Jim Self y Roxane Burnett